HISTORY: The best of the traditional 13th century Spanish "La Tuna" is presented by a group of the fine musicians who call themselves "The Troubadours". They bring authentic medieval style costuming and La Tuna music into the streets, cabarets, restaurants and private parties of many ethnic groups that make Mallorca the world's melting pot. Audiences everywhere have come to recognize them with delight and joyously join the fun.
HISTORIA:La Tuna es una institución universitaria que mantiene vivas las costrumbres heredadas de los estudiantes españoles del siglo Xlll; y esta tradición, sostenida por los jóvenes estudiantes que año tras año ingresan a sus filas, es un punto de encuentro para todos aquellos universitarios amantes del romanticismo, la noche, la música y los viajes.
Fue en el año 1212, bajo el reinado de Alfonso Vlll en España, que se fundó en Palencia el primer "Studium Generale", precedente de lo que más tarde serían las Universidades. A estos Estudios Generales, y a los que sucesivamente se crearon, acudían jóvenes de toda concidión entre los que surgieron los sopistas, predecesores de los actuales tunos.
Los sopistas, eran estudiantes pobres que con su música, simpatía y picardía recorrían figones, conventos, calles y plazas a cambio de un plato de sopa y de algunas monedas que le ayudaran a costear sus estudios. Cuando anochecía y una vez que sonaba la campana de queda o recogida, salían a rondar los balcones para enamorar a las féminas que pretendian. Recibían el nombre de sopistas porque de ellos se decia que vivian de la "sopa boba"; siempre iban provistos de una cuchara y tenedor de madera, lo que les permitía comer en cualquier lugar donde se les presentaba la ocasión. Estos cubiertos de madera eran distintivos de los sopistas, siendo en la actualidad símbolo de todas las Tunas Universitarias.
Fue en el siglo XVl cuando se formaron las tunas tal y como hoy las conocemos, los sopistas se acogieron a la "Instrucción para bachilleres de pupilos" dictada en 1538, norma que ofrecía vivienda a los estudiantes que no podían costearla. Ellas eran dirigidas por los estudiantes más antiguos, a los que se llamaban "Bachilleres de pupilos" que además debían apoyar en sus estudios a los bobos o estudiantes nuevos. Estas casas eran, por sus características, habitadas mayoritariamente por sopistas; como lo notamos en el libro "La vida de Pícaro Guzmán de Alfarache" y "El libro del buen tunar" de La Cruz Bermejo, jurista de relevante importancia.
En esas condiciones de pupilos que querían formar parte de las camadas opistas, se convertian en escuderos de estos a cambio de que los instruyeran en su arte, lo cual permitia a los sopistas llevar una vida similar a la de los estudiantes ricos. Los nuevos que esto decidían, debido a su inexperiencia, eran el centro de la broma en las correrías de sus "maestros"; pero una vez terminado el pupilaje, el nuevo era admitido como uno más, y así en el libro "Historia de la vida del Buscón" de Quevedo, se hace referencia a estas costumbres que todavía hoy perduran: "Viva nuestro compañero, y sea admitido en nuestra amistad; goce de las preeminencias de antiguo; pueda tener sarna, andar manchado y padecer el hambre que todos!"
Hoy en día, y dada la evolución de la sociedad, La Tuna ha perdido su función como medio de vida de los estudiantes que la integran (aunque todavía hay estudiantes que se costean sus estudios con lo que obtienen de ella) y agrupa estudiantes universitarios que aficionados a la música y a las tradiciones, gustan de conocer mundo y nuevas sensaciones sin disponer de gran poder adquisitivo. Por lo demás, la Tuna sigue manteniendo vivas todas las tradiciones que heredó de los siglos anteriores y viste con trajes de época, interpreta canciones populares con los mismos instrumentos, va de Ronda o Serenata por sus dueñas, viaja (invitada, contratada o por própia voluntad, a todos los rincones del mundo) y reparte su alegría por calles y restaurantes a cambio de algún alimento o alguna moneda que ayude a completar la escasa paga del estudiante.
Por último, recordad a Jiménez Catalán y Sinués y Urbiola, Historiadores de la Universidad de Zaragoza, que mencionan: "...de estas comparsas de tunos y sopistas salieron hombres que gobernaron a España y ocuparon puestos preeminentes en las letras, la política y el foro"
Mi agradecimiento, una vez más , por estos textos a D. José Torres Becerra, El "Seta" Miembro cofundador de la Tuna de Magisterio de la UIB y gran amigo con el que he tenido el honor y placer de compartir los primeros años de este proyecto que, entonces, se gestó con nuestra ilusión, con muchas horas de tunar y muchas que le robamos al dormir, pero que sin duda nos llevarón, tras un tiempo, a ver cumplido unos de nuestros bonitos sueños. Hoy con la misma honorabilidad y desde la reserva, de tanto en cuanto, nos congratula con su buen talante, ingenio y arte, en alguna actuación que sin duda tilda con su buen hacer y humor.